Evasión Fiscal: ¿Carencia de cultura tributaria o actitud de desacuerdo ante el alto índice de corrupción?

Aun cuando se puedan encontrar argumentos en estas dos vertientes con relación a la opción de explorar la evasión fiscal, la mejor alternativa para los negocios siempre será la responsabilidad y el cumplimiento fiscal.

En México el problema de recaudación tributaria es muy marcado. Por un lado, no se ha logrado controlar y bloquear la evasión fiscal y, por otro lado, se ha convertido en un tema muy complicado el convencer a los contribuyentes que declaren sus impuestos de manera legal, justa y oportuna. De las razones por las que sucede esto se encuentran, principalmente, la falta de Cultura Tributaria y la actitud de desaprobación y desacuerdo de los contribuyentes hacia el alto índice de corrupción en el que se encuentra el país. Si bien, México ha mejorado su posición de recaudación a nivel internacional comparado con años anteriores, es un tema que sigue dando mucho de qué hablar en nuestro en país y que sigue impactando en la forma que los contribuyentes presentan sus obligaciones fiscales.

Uno de los efectos importantes de las políticas fiscales, es el impacto en la recaudación de impuestos, sin embargo, existen contribuyentes que evaden, que se defienden con situaciones, aparentemente razonables, exponiendo como pretexto situaciones reprobables de corrupción en el abuso de los recursos provenientes de los contribuyentes y de repetidas experiencias de impunidad de aplicación de la Ley. También, por otra parte, es evidente la brecha en cultura de la contribución y de legalidad, ante el desconocimiento de nuestras obligaciones y derechos fiscales, lo que genera que los contribuyentes actúen sólo por obligación en lugar de convicción.

¿De qué manera afecta la evasión fiscal a México?

Primero que nada, debemos de entender que la evasión fiscal es una actividad ilícita. Es un delito al que algunos contribuyentes recurren, de manera dolosa, mediante deducciones que les permiten disminuir sus pagos de impuestos. Desafortunadamente, para sentirse menos culpables, estos contribuyentes llaman a esto “estrategia fiscal”, pero, en pocas palabras, es el no pago de impuestos. Esta actividad, que, aunque cada vez las sanciones son más elevadas, tanto económicas, como de privación de la libertad, se siguen dando con mucha frecuencia. El impacto para el país radica en que la baja recaudación de impuestos, como resultado de estas prácticas ilegales, afecta las políticas públicas y los beneficios gubernamentales a la población como es el acceso a los servicios de salud, educación, reconstrucción por afectaciones naturales, entre otras. Obviamente, dada la baja calidad de los servicios que regresa el gobierno haciendo uso de los recursos recaudados, surge siempre la sombra de la corrupción y de optar por no realizar las contribuciones tributarias para evitarla.

Entendemos que tenemos un grave problema en tema de corrupción. Nos damos cuenta, sin la necesidad de mucha investigación, que los recursos que deberían de ser destinados a la ciudadanía en forma de servicios o beneficios, en ocasiones no corresponderían a lo recaudado. Sin embargo, la solución no está en la elusión. Es un tema en el que debemos de trabajar en ambas partes. Se requiere, como ciudadanía, exigir transparencia y rendición de cuentas del gobierno, pero también cumplir con nuestra obligación de pagar nuestros impuestos como deben de ser.

Es muy sencillo decirlo, pero muy difícil de hacerlo y es por eso por lo que debemos de empezar a informarnos, para tener esa cultura y poder empezar a exigir lo que nos corresponde con buenos fundamentos y así, poder actuar con conocimiento.

Por la parte de la cultura tributaria, este debería de ser un ejercicio permanente de sensibilización al contribuyente. Sería conveniente aprovechar los avances tecnológicos para brindar más cursos y talleres en línea acerca de este tema, en la que no sólo se les expliqué las obligaciones que uno como ciudadano tiene, sino que también sería conveniente que se expliqué hacia donde van esos recursos y en base a que se destinan (transparencia y rendición de cuentas). Hablar de cultura tributaria sabemos que es un tema complicado debido a que, en ocasiones no se comprende la relación que existe entre el pago de impuestos y su contraprestación con los servicios públicos y es muy común escuchar comentarios acerca de que al pagar impuestos le están regalando el dinero al gobierno, pero, si existieran más herramientas y medios de información confiables, sería más sencillo entenderlo y esto ayudaría a decrementar la evasión fiscal e incrementar la recaudación de impuestos. Parte de la base para fomentar una buena cultura tributaria dependerá de su correcto desarrollo, el cuál va más allá de una acción e implica un proceso desde la sensibilización hasta la reflexión que ayude a lograr que las personas seamos capaces de dimensionar el potencial que tenemos para transformar nuestro entorno y realidad al formar parte de ella. Esto conllevaría a ver la recaudación de impuestos, más que una obligación, verlo como un deber y una responsabilidad que tenemos como ciudadanos y, para que esto suceda, se requiere que todos tengamos conocimiento sobre el tema para que se pueda comprender lo importante que es cumplir con las obligaciones.

Por lo anterior, considero que la evasión fiscal, no sólo se explica por la falta de cultura tributaria, sino que también se debe a los efectos que ha tenido la corrupción y para esto debemos de trabajar en conjunto para que México pueda salir adelante y logremos tener mejores servicios públicos. Nosotros, como ciudadanos, debemos de empezar a trabajar en nuestra parte, que es informarnos para poder contribuir al gasto público de manera confiable y que sea más allá de un tema de obligación si no, un tema de responsabilidad y, por otro lado, debemos levantar nuestra voz, de forma organizada, para demandar transparencia y rendición de cuentas del gobierno en el uso y destino de los recursos recaudados. Esto es muy importante sobre todo para los empresarios, para que empecemos a tomar conciencia y empecemos a tomar las medidas necesarias para poner nuestro granito de arena.

En Altregy podemos ayudarte, orientarte y capacitarte. ¿Sobre qué otros temas te gustaría aprender? Escríbenos y/o contáctanos para asesorarte.

Artículo desarrollado por:

Pamela Acosta

Especialista en área contabilidad, estrategia fiscal e impuestos

Consultora Senior en Administración y Fiscal, Gerente de Contabilidad en Altregy

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